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Laikasule Dúnedain

Registrado: 09 Feb 2002 Mensajes: 262
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Publicado: 08-06-2006 14:57 Asunto: |
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Me gustó la cita. Es un ejemplo de cómo Borges habló de Tolkien sin conocerlo. De hecho es una objeción semejante a la que Tolkien le hizo a Wells con respecto a La Máquina del Tiempo.
(Otro ejemplo está en su estudio de Literaturas Germánicas y otro en Ruinas Circulares)
Digo que Borges "habló" de Tolkien, en un sentido amplio de la expresión "hablar de".
En los tiempos de Borges, es decir en el siglo pasado, O Tolkien era leído en la adolescencia (como nos pasó a la mayoría de nosotros), y era la primera lectura épica, o , en la inmensa mayoría, no se llegaba nunca a Tolkien. Quiero decir: no se llegaba nunca a valorar a Tolkien después de haber leído La Iliada, Las Eddas, y la épica Medieval.
Era díficil considerar "bello" a Tolkien despúes de haber léido las literaturas escandinavas y germánicas (mucho menos si se conocen o admiran los textos originales; que no es el caso de Borges juvenil y casi tampoco del adulto. Hasta avanzada edad sólo conocía las versiones inglesas, lo cual no le impedía escribir ensayos)
Ahora bien, al considerar la creencia en el Anillo un acto de Fe, encuentra una vez más en la Fantasía algo semejante a la Teología.
Como Tolkien era Católico, entendíó que "Dios" no puede ser un ejemplo de literatura Fantástica, porque Dios está completamente dentro del "Mundo Primario" de los Creyentes y justamente Fantasía debe su Belleza a la distancia con el Mundo Primario.
Como Tolkién era un hombre de Fe, pudo percibir que lo esencial en el Arte es esta "distancia"o "diferencia" entre un Mundo y Otro. Es interesnate que no haya dicho entre la "Ficción" y la "Realidad"; ya que "Realidad" es un Mundo tan artificial quiza como el otro.
Las Mitologías y la Religiones se tornan literatura fantástica para quienes no creen en ellas, es decir, no las "experimentan en sí mismos", pero los que no creen (y no las experimentan en sí mismos) en última instancia es posible -y personalmente estoy convencido de ello- que tampoco puedan leer los textos sagrados.
Nosotros, modernos ilustrados, tenemos la ingenua ilusión de que todos los libros pueden ser leídos. "El libro de los Muertos" "El Coran" "Los Evangelios" ¡Se pueden leer sin educación religiosa? y ¿sin Guía espiritual?
La Ciencia Contemporánea, sin duda, está repleta de Fantasía, pero por ahora pertenece completamente al Mundo Primario y por ende gobierna nuestro modo de estar en la Vida.
Se trata de no tomar demasiado literalmente algunas afirmaciones. La creencia en "La Lucha por la existencia" Darwiniana ha hecho y hace estragos en la vida de las sociedades.
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Lady Gabi Riuuallon Discípula de Radagast

Registrado: 08 Ene 2002 Mensajes: 1645 Ubicación / Smial: Bosque Negro, Rhovanion
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Publicado: 08-06-2006 19:25 Asunto: |
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| Laikasule escribió: | | Me gustó la cita. Es un ejemplo de cómo Borges habló de Tolkien sin conocerlo. |
Disculpe mi ignorancia... ¿qué cita?  _________________
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Laikasule Dúnedain

Registrado: 09 Feb 2002 Mensajes: 262
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Publicado: 11-06-2006 11:59 Asunto: |
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Me refiero al diálogo Borges/Sábato que postearon y en particular a la frase en negrita y a las referencias a H. G. Wells.
El tema de lo inapropiado del uso de la máquina en la ficción de Wells, aparece en un texto de Tolkien. Por eso digo en sentido figurado que Borges “habla de”.
En “Los Papeles del Notion Club” (Tomo 6 de la Historia de la Tierra Media, “La Caída de Numenor”), nos dice Guildford (personaje ficticio de Tolkien):
Pág. 33 de la edición de Minotauro:
“Confieso que en la Maquina del Tiempo el aterrizaje es tan maravilloso que habría sido capaz de perdonar un transporte todavía más ridículo, aunque sería difícil inventar uno. En cualquier caso la máquina lo estropea, y no estoy seguro de que hiciera falta una. Y si hubiera sido eliminada ¡qué efectos habría tenido en la obra entera! La habría mejorado considerablemente, incluso con una historia tan notable.”
Como puede verse, es una consideración muy parecida a la de Borges.
También encontramos este tema en “Sobre los Cuentos de Hadas” (“Arbol y Hoja”, pág. 23)
“Este embrujo de la distancia, en especial la distancia temporal, sólo se ve quebrantado por la increíble y descabellada máquina del tiempo”
Este “enchantment of distance” es algo propio de Fantasía; La irrupción de la “máquina” o de la “magia”
como instrumentos para pasar de un mundo al otro, quiebran el encantamiento.
Si algunos de nosotros extrañábamos un diálogo Borges/Tolkien, aquí tenemos un ejemplo de un punto en el que coincidirían.
Borges coincide con Tolkien en algunos puntos. Sin embargo, como señalé antes, el Catolicismo de este último (como pudo haber sido otra Religión o Mitología –siempre que la mitología sea experimentada como algo real-) le permitió percibir o tener una perspectiva más lúcida, por no decir superior, de Fantasía. Decir que la “Teología es la perfección del genero fantástico” es lo que puede esperarse de un agnóstico (si es que fueron esas las palabras exactas de Borges. Quiero creer que no)
Sabemos que la lectura de Fantasía demanda del lector “suspender la incredulidad”. O, como se dice en el diálogo citado, la lectura demanda un “acto de fe” (por ejemplo, fe en la existencia de un Anillo de invisibilidad. Se entiende fe en el anillo durante la lectura. Recordemos, no obstante, que hubo un tiempo no muy lejano – y en la actualidad en lugares a los que no llega la educación- en que la gente creía en anillos de poder –me refiero en el mundo primario- Era necesaria una sociedad incrédula en talismanes y elfos para que se escriba Esda -La creencia genera libros de Magia o Grimorios no Esda-)
Por otra parte en un hombre religioso, el “acto de Fe” o la “suspensión de la incredulidad” está presente de un modo poderoso en la Realidad, o, en términos tolkienianos, en el Mundo Primario (Para un esclarecimiento de estos términos,”Mundo Primario” y “Mundo Secundario” ver el ensayo de Tolkien “Sobre los Cuentos de Hadas”).
Los Angeles, por ejemplo, están presentes en el Mundo Primario de este autor y eso lo dispone en un grado existencial superior a la hora de componer un Mundo secundario.
El agnosticismo no requiere nada especial de un escritor – hoy menos que nunca- Cualquier hombre medianamente cultivado deviene agnóstico sin dificultad y eso por supuesto incide en su Vida personal y, en el caso de hacer literatura, en su Obra.
Afortunadamente, Borges no es un agnóstico simple: construyó un mundo propio, que no es el de la ficción, sino el de su vivencia personal – sus cuentos para mí se parecen más a ejercicios de ingenio o de inteligencia que a objetos estéticos. Y la crítica – juntamente con el lector común- se dejan seducir fácilmente por la inteligencia; la inteligencia de un autor es algo que el vulgo respeta por encima de cualquier otro valor.
Digo yo que de algun modo, por ese mundo propio, no por su “literatura”, Borges es portador de algo divino. En ese sentido su obra es menos literaria que teológica. Cuando Borges dice “El Otro, el mismo” no es un concepto ideado con fines estéticos, sino una borgesiana verdad personal.
El orden Teológico y Fantasía no pueden asimilarse: el primero corresponde a un orden primario – sea este cual fuere y el segundo a un orden secundario- Se necesita un autor con un orden primario consciente, fortalecido y poderoso para dar lugar al segundo.
Ahora bien, esta coincidencia con respecto a Wells,
¿es arbitraria o responde a un motivo?
A mi entender, esta coicidencia es propia de “literatos” (aunque no habría que incluir para mí a Tolkien entre los “hombres de letras”), es decir, una coincidencia de hombre cultos que todavía tienen atavismos con respecto a la Ciencia. Son lectores a los que le incomodan en el Arte la falsedad en materia cientifica. Algo similar ocurre con respecto a la expectativa de verismo historico en el Cine. Proponer esa credulidad historica es la fascinación del cine. Es fascinante para los neófitos pero a los expertos los fastidia. De la misma manera, el lector de ciencia ficción no tiene porqué exigír una base cientifica verosimil- al contrario: pareciera que la absurdidad es la regla y motivo de deleite- Sería como quejarse porque las naves de Star Wars maniobran como cazas en el espacio sin aire. Las batallas interestelares de Star Wars son imposibles: se necesita aire para transmitir sonido y para visualizar rayos láser. Pero al lector de C.Ficción no le displace la absurdidad de la “maquina” y está mucho más dispuesto a dejarse engañar y fascinar –igual que con los medios de información y publicidad en la era democrática- Los insectos gigantes son de por sí lo suficiente fascinantes para que uno se cuestione si tales criaturas son posibles.
A más de un siglo de la publicación de La Maquina del Tiempo de Wells (1895) y cuando las condiciones del progreso cientifico y de la cultura cientifica se han modificado –más rodeados que nunca de pseudo ciencia-; el uso de La Maquina no creo que sea en absoluto inapropiado.
Propongo leer el libro y observar si la absurdidad de la Maquina impide suspender la incredulidad o si obstruye la poética del texto. De hecho somos en la vida diaria bastante crédulos de todo lo que se publicite con la calificación de “científico”.
En una epoca, a fines del siglo XIX en que podía soñarse con adelantos tecnológicos, y en que tantas esperanzas se ponían en la “maquina” –al menos los individuos que tenía fe en el progreso-, un lector podía indignarse ante el uso de una “falsedad” cientifica; y lectores de literatura 30 años después, como Borges, Sábato y Tolkien -este último afortunadamente mucho menos contaminado con autores denominados “clásicos”- podían creer que un artefacto pseudocientífico obstaculizaba la credibilidad del lector.
Por el contrario, con la perspectiva que nos dan 100 años, podemos reconocer el uso de La Maquina en Wells como parte de la metáfora total del libro. Es la cultura cientifica la que está significada: la idea del progreso -con el consiguiente desengaño del Viajero del Tiempo- El principio racional a partir del cual se construye un artefacto, la paradoja racionalizante del 1er capitulo es como una parodia del método: En definitiva, la ilusión (o “encantamiento”) de que una teoria, de que una nueva especulación racional de un individuo –llámese Genio- , algo meramente surgido de la mente, produciría una “Maquina”. Se trata del Mito del inventor cientifico de fines del siglo XIX. El inventor, con el sólo uso de su razón ha llegado a una Teoria, y está teoría es la que escandaliza al sentido común de sus contemporáneos. Es el mismo Mito que está presente en Einstein, y en el que todos supersticiosamente creemos.
Tolkien tuvo una idea brillante: asoció el concepto de “Maquina” con el de “Magia” (Magia controladora del Cosmos opuesta a “Magia Natural”) y con el agente de la invención o del control del mundo. Por ejemplo, en “Saruman”, el artífice, si se quiere, el inventor o tecnólogo. “He is plotting to become a Power. He has a mind of metal and wheels; and he does not care for growing things, except as far as they serve him for the moment” (Esda, cap. “Barbol”). Incremento de CO2 en la atmósfera, aumento de la temperatura global, contaminación con los productos de la combustión, contaminación de los mares con el petróleo, degradación del suelo por la quema de árboles... la Oscuridad se está haciendo visible. En nuestro mundo primario, como en la Tierra Media.
Saruman es también el hombre (revolucionario) que apela al uso del Anillo para vencer al Mal (Sauron): “the world of Men, which we must rule. But we must have power, power to order all things as we will, for that good which only the Wise can see” (cap. “El Concilio de Elrond”). Saruman propone aquí una Revolucion del Estado (también llamado Terrorismo de Estado), igualmente Idealista y popular –o socialista- y con los mismos métodos que aplican los Grupos Terroristas (también llamados Revolucionarios) para reemplazar a “Sauron”.
En Cartas, 181, pág. 278:
“La impaciencia (yo diría impaciencia “revolucionaria”) que conduce al deseo de forzar a los demás a cumplir con sus propios buenos designios, y, por tanto, de manera inevitable, finalmente al mero deseo de volver efectivas sus propias voluntades por cualquier medio. A este mal sucumbió Saruman. Gandalf no”
Encuentro en la pag 32 del libro que cité al comienzo:
“...si lo que quieres es una credibilidad literaria absoluta y pura en lugar de una mezcla de alegoría y sátira”
Búsqueda de credibilidad “literaria” y no de sátira o alegoría: Veo aquí el plan de Esda. |
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alquimista Hobbit

Registrado: 02 Nov 2011 Mensajes: 15 Ubicación / Smial: tierra media
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Publicado: 24-04-2012 05:43 Asunto: |
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nop, borges leyo a tolkien y no le gusto, le preguntaron que opinaba de el y el dijo algo asi como simplezas o nada importante
se le comento que si habia gustado c.s. lewis le gustaria tolkien y borges dijo que le parecia que tolkien escribia por escribir y no iba a ningun lado
tambien comento que tolkien no escribia verdadera fantasia a diferencia de lewis carrol que si escribia fantasia.
lewis carrol>>>>>tolkien...algo anda mal en la ecuacion. |
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