Mi nombre es Alian Fynn...

 
Publicar nuevo tema   Responder al tema    Foros de discusión -> Compartiendo y Comentando Cuentos
Ver tema anterior :: Ver tema siguiente  
Autor Mensaje
Tolker
Dúnedain
Dúnedain


Registrado: 13 Jul 2007
Mensajes: 297
Ubicación / Smial: Capital Federal... por ahí perdido, :P

MensajePublicado: 19-05-2009 21:22    Asunto: Mi nombre es Alian Fynn... Responder citando

Hola a todos!
Hace rato que no participo mucho en el foro, así que vengo hoy con un breve relato. Es sobre el trasfondo de uno de mis personajes de rol (D&D 4ta edición),
En adelante completaré la historia con todo lo que pasó en la campaña. (Que duró unas cuantas partidas)

Este personaje es el que mas me gusta de todos los que roleé. Me encanta rolearlo, y poder usarlo cada vez que puedo para seguir añadiendo cosas a su historia.

Bueno, sin más preámbulos, acá esta el relato de Alian (Contado por él)
Preparense que es larguito...

-------------------------------------------------------------------------------------

Mi nombre es Alian Fynn. Hace ya mucho tiempo que viajo por el mundo, y esta es mi historia.

Los comienzos

Nací en una humilde casa, en una gran capital, llamada Gandrag, la cual es la ciudad más grande de la isla. Mi casa no era muy grande, pero era suficiente para que mis padres y yo viviéramos tranquilos. Ellos se dedicaban a la botánica, y trabajaban en casa, por lo que siempre estuvieron ahí para atenderme.
Unos años mas tarde, la familia creció, al llegar mi nuevo hermano. Siendo 4 en la familia, las cosas se complicaron, y mis padres no podían alimentarnos como deseaban, pero por lo menos podíamos sobrevivir.
Una vida tranquila fue la nuestra, y durante años no tuvimos más problema que el de no tener suficiente comida de vez en cuando. Pero con los años me fui volviendo mas activo, a diferencia de mis padres, que eran totalmente pacíficos, y le dedicaban su vida a las plantas. Yo siempre salía a explorar la ciudad, y normalmente me metía en problemas, ya que no seguía el modo de vida de mi familia. Pero eso no me importaba, yo quería vivir cosas diferentes.
Con el tiempo, mi ciudad se metió en problemas, al igual que todas las ciudades de la isla. Estalló la guerra. Primero entre orcos y elfos, y luego los humanos, los enanos, y todas las razas de la isla entraron en guerra con los orcos. No tardaron los orcos en asediar Gandrag. ¡Que tontos! Parece que no sabían que los guerreros de la capital eran, son y siempre serán los mejores. El ataque no tuvo éxito. Los orcos intentaban asesinar a todos los que podían, pero los soldados defendieron la ciudad y las vidas inocentes a toda costa. Luego de un par de días de batallas, se desbandaron y huyeron.
Luego de presenciar este asedio, entendí que es lo que quería yo. Quería ser un soldado; un guerrero. ¡Un defensor! Pero existía un pequeño problema; mis padres. Ellos querían que yo siga mi vida como ellos, siendo un botánico. Pero yo no podía tolerar una vida tan poco interesante, tan tranquila, y tan poco honorable. Prefería ser un guerrero, un defensor de los débiles y los inocentes.
Sabía que no me dejarían hacer algo tan arriesgado, y tan alejado de lo que ellos querían para mí; pero igual les hablé de mis sueños y esperanzas. A mi edad de 15 años eso era una locura. No hace falta decir que no tuve éxito. Me prohibieron intentar algo “tan tonto” y me castigaron. Así estuve unas semanas, tratando de convencerlos de que me dejen perseguir mi sueño, pero ellos se negaban, y me castigaban.
Luego de tres meses tratando de convencerlos, me cansé, y una noche me escapé de mi casa. Tuve la mala suerte de que a los pocos minutos comenzó a llover, así que me refugié en el primer lugar donde encontré un techo y no estuviera cerrado. Se trataba de una construcción circular, que consistía de muchas columnas sosteniendo el techo circular. No habían paredes, y el techo no cubría la totalidad del terreno, sino que era como un anillo. Del techo sobresalían unas puntas acá y allá, todas a la misma distancia. No entendía que significaba eso, pero tampoco me interesaba demasiado, en ese momento sólo quería resguardarme de la lluvia y dormir.
Horas más tarde me desperté, y me sentía totalmente descansado. Y aunque había dormido en el suelo, sentía como si hubiera dormido sobre un colchón de plumas, como si fuera un rey. Mis energías habían vuelto, y estaba listo para levantarme y comenzar mi día. Pero cuando me disponía a levantarme, fue que me di cuenta que estaba por amanecer. Esperé unos minutos acostado, y vi como los primeros rayos de sol aparecían por el espacio en el centro del techo, el cual, en ese momento me di cuenta, tenía la forma de un sol. En ese momento, unos hombres con blancas túnicas salieron por una puerta, y rezaron mirando el amanecer. Pasaron unos cuantos minutos, y yo no entendía que era lo que estaba sucediendo. Pero por alguna razón, me sentía como en casa. Estaba cómodo, cálido, y sentía una paz total en el lugar. No podía explicarlo, pero el rezo de esos hombres, me llenaba el alma, y me despertó una sonrisa.
Los hombres terminaron su rezo y me vieron tendido en el suelo. Se acercaron y me tendieron una mano para que me levante mientras me saludaban con la mayor cortesía que yo hubiera conocido. Me invitaron a pasar a una construcción cerrada unos metros más alejada. Les respondí que si, sin pensarlo. Me hicieron pasar entonces a una capilla, donde me preguntaron si era la primera vez que visitaba el templo del gran Pelor, dios del sol y del tiempo, protector de los débiles e inocentes. Les respondí que si.
Entramos entonces a un comedor, donde me dieron un desayuno; el mas delicioso que había probado en mi vida. Luego de eso, pasé la mañana contándoles mi historia. Les conté que quería ser un guerrero, y que mis padres se oponían. Me imaginé que me mandarían de vuelta a mi casa, pero en lugar de eso, decidieron ayudarme. Les pregunté si me podrían ayudar a ir a la guardia, para poder convertirme en un alumno, recluta, o lo que sea; pero en lugar de eso, me ofrecieron un lugar con ellos.
Yo no entendía de que me hablaban, yo no quería ser un sacerdote, quería ser un guerrero. Pero entonces me llevaron a un patio exterior, al que llegamos atravesando la capilla. Para mi sorpresa, estaba lleno de guerreros. Estaban todos entrenando, y algunos aprendiendo a usar las armas. Me pidieron que pase el día observando el lugar, y conociendo a la gente; y si al día siguiente no estaba convencido de querer quedarme ahí, podría marcharme. Hubo en mi interior algo muy fuerte que me hizo quedar. Casi me sentía en mi hogar, en el lugar donde debía estar.
Pasó entonces un día, en el que conocí a varios hombres. Algunos llamados paladines, eran los defensores de los ideales de su dios. No parecían ser tan fuertes como los guerreros de la guardia, pero su presencia era muy importante. Me sentía como si pudieran derrotarme con su poder interno, y su fe. Les pregunté entonces en que creían, ya que su fe era muy fuerte, y me contaron que creían en defender la bondad, a los inocentes y débiles, y combatir el mal donde quiera que esté. Y fue con esas palabras que tomé mi decisión. Ese sería mi hogar.

Un nuevo paladín
Pasé años en el templo, entrenando, y aprendiendo sobre mi nueva fe. En ese tiempo, una sola vez intenté hablar con mi familia, pero ellos mostraron desprecio por mi elección. Luego de eso, pasó mucho tiempo antes de verlos nuevamente.
Durante ese tiempo, aprendí de los mejores instructores el uso de las espadas y los escudos. Tanta fue mi dedicación, que terminé convirtiéndome en uno de los mejores aprendices del templo. Por esa razón, comencé a entrenar con una nueva espada, la espada bastarda. Pocos saben usarla, y me sentí muy afortunado al tener un profesor que me pudiera enseñar a utilizarla. Generalmente es una espada que muchos usan a dos manos, pero yo me entrené para usarla con sólo una. De esta forma comencé a hacerme un renombre en el templo, y hasta en algunos sectores de la ciudad.
Pero no sólo aprendí a usar la espada. También aprendí a tener fe. La fe en mi dios fue creciendo, cada vez más. Con el tiempo terminé rezando periódicamente, aunque no tuviera razón de hacerlo. Mi fe creció tanto, que desde aquellos momentos, llevo el símbolo de Pelor todo el tiempo conmigo.
Al cumplir yo los 22 años, terminé mi entrenamiento. Todos mis instructores me felicitaron por los avances que tuve en tan poco tiempo. Tenía las habilidades de un experimentado, y la fe de un santo. Sólo faltaba mi nombramiento como paladín.
Una semana más tarde, se hizo una ceremonia. Asistieron todos los miembros del templo, los aprendices, los soldados de la guardia, y hasta el mismo gobernador. Fue uno de los momentos mas importantes de mi vida.
Durante la ceremonia, se me hizo entrega de mi nueva armadura, la cual habían hecho a medida, y siguiendo las ideas que yo les había dado. El símbolo de Pelor (un sol en forma de anillo con puntas sobresalientes en cuatro lados) se encontraba en la pechera, en las hombrearas, las rodilleras, el casco y el escudo. Además, me hicieron entrega de una nueva espada, la cual también poseía el símbolo en el mango. Más tarde me dijeron que era la armadura “más devota” de la ciudad. Reí con el comentario.
La ceremonia duró una hora, y las celebraciones todo el día, hasta el momento del último rezo, al caer el sol. En los últimos momentos, creí ver a mi padre entre la multitud, pero cuando me acerqué, no lo encontré. No me preocupé, y seguí con mis asuntos. Más tarde fui a dormir.

Me despertaron los primeros rayos del sol, y le hice una plegaria a mi dios. Me calcé mi armadura, enfundé mi espada, y me dirigí a ver al sumo sacerdote, quien tenía mi primera misión como paladín. Llegué a él y me dio los detalles. Debía viajar a Feyspring, un pequeño pueblo cercano, donde habían tenido problemas con ligeros ataques de orcos y goblins.
Sin vacilar, me dirigí hacia Feyspring. Mi primera misión comenzaba, al igual que una gran aventura...
_________________
(Gracias Dralnu!)

Sin naranja no hay vida!

No al favoritismo!
Volver arriba Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado MSN Messenger
Fifur HachaFuerte
Posadero de Bree
Posadero de Bree


Registrado: 24 May 2008
Mensajes: 92
Ubicación / Smial: Valhalla

MensajePublicado: 21-05-2009 12:12    Asunto: Responder citando

Muy buena la historia Tolker! Me gustó el giro inesperado,ya estaba pensando que iba a terminar como guerrero. Muy buena!
_________________
·Solo Viven Los Que Luchan·
NO hagas click acá

Valhalla, estoy llendo!
Volver arriba Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado Enviar e-mail MSN Messenger
Mostrar mensajes de anteriores:   
Publicar nuevo tema   Responder al tema    Foros de discusión -> Compartiendo y Comentando Cuentos Todas las horas son GMT - 3 Horas
Página 1 de 1

 
Cambiar a:  
Podés publicar nuevos temas en este foro
No podés responder a temas en este foro
No podés editar tus mensajes en este foro
No podés borrar tus mensajes en este foro
No podés votar en encuestas en este foro


Powered by phpBB © 2001, 2005 phpBB Group